AHORRO: LA FORMA DE ALCANZAR TUS METAS


¿Qué es el ahorro?

El ahorro es la acción de guardar un bien para prevenir una eventualidad a futuro, el ahorro se obtiene restándole a los ingresos totales el gasto total en consumo. De esta forma, Ahorro = Ingresos – Gastos. El ahorro privado lo llevan a cabo las unidades familiares y las empresas, mientras que el ahorro público lo realiza el gobierno.

Existen distintos tipos de ahorro, estos son:

Ahorro Financiero

Conjunto de activos rentables emitidos, tanto por el sistema financiero como por el Gobierno, que han sido acumulados a través del tiempo. El ahorro financiero se calcula como M3 + Bonos.

Ahorro Macroeconómico

Es la diferencia entre el ingreso y el consumo.

Ahorro Privado

Es la diferencia entre los ingresos y el consumo de las unidades familiares y de las empresas.

Ahorro Público

Es la diferencia entre los ingresos y gastos del gobierno.

DETERMINANTES DEL AHORRO

* Magnitud de ingresos: Si el consumidor espera que sus ingresos futuros sean mayores que los actuales, no existirá apenas estímulo para el ahorro. En cambio, si cree que sus ingresos van a disminuir, el estímulo será mayor. Esto sería como una planificación del consumo y de los ingresos obtenidos.

* Certidumbre de los ingresos futuros: Es evidente que con ingresos inciertos en el futuro, el incentivo para l ahorro es mayor que cuando esos egresos futuros están más asegurados.

* Grado de previsión de futuro: Por falta de imaginación, o por cualquier otro motivo, puede ocurrir que se infravaloren las necesidades futuras respecto a las actuales, lo que supone vivir más en el momento actual y despreocuparse del futuro; esto acarrea un ahorro inferior.

* Nivel de renta actual: Cuanto más alta sea la renta actual, más se ahorrará, ya que gastando más quedan menos necesidades que satisfacer; entonces es preferible atender a la previsión de una necesidad futura antes que al consumo actual.

* Expectativas sobre la evolución de los precios futuros: Si se espera que los precios de los bienes van a ser más altos en el futuro, la tendencia al ahorro será menor que si se esperan unos precios estables o unos precios inferiores.

* El tipo de interés: Un cierto flujo, tal vez no muy grande, puede esperarse del premio que se espera obtener de la renta ahorrada, es decir, del tipo de interés. Si este es alto, es probable una mayor tendencia a ahorrar que si es bajo.

* El salario: se considera salario a la remuneración del factor de producción trabajo. Dependiendo del salario que uno reciba se verá si se ahorra o no. Si una persona obtiene un salario mensual bastante alto, lo más probable es que ahorre la cantidad que no gasta de su salario. Mientras más alto es el salario, hay más probabilidad de ahorro.

* La inflación: es un desequilibrio en el mercado, acumulativo que se auto alimenta, se acelera por sí mismo y es difícil de controlar. Mientras mayor es la inflación, menor es el ahorro.

Puede también ahorrarse para capitalizar y mejorar la posición social, por el hecho de ser propietario, o por pretender alcanzar una situación de poder económico, o para dejar un patrimonio a los descendientes. “Este último factor influyente en el ahorro, probablemente el menos racional de todos, desempeña un papel decisivo en la formación del ahorro total, puesto que si el ahorro no fuera más que un “consumo aplazado”, resultaría que el ahorro “neto” sería nulo, ya que se consumiría.”

No todo el dinero que ganamos día con día lo debemos gastar, de hecho es importante guardar parte del salario en caso de cualquier eventualidad.

El ahorro se ha practicado desde la antigüedad, distintas civilizaciones guardaban partes de sus cosechas con la finalidad de no tener que sufrir de hambre en caso de una sequía o el alargamiento de una guerra.

En la modernidad, el ahorro sirve para que los Gobiernos puedan mantener factores macroeconómicos estables y financiar proyectos de infraestructura, así como para impulsar proyectos estratégicos de desarrollo social sin tener que endeudarse.

A nivel familiar, el ahorro sirve para tener una reserva que puede ser ocupada para cubrir alguna emergencia médica, actuar económicamente en caso de un imprevisto financiero, invertir en mejor educación o para abrir un negocio propio.

Desafortunadamente, administrar nuestro dinero es una de las cosas que mayor trabajo nos cuesta, ya que tendemos a gastar sin pensar en el futuro.

Sin embargo, cambiar nuestra actitud dispendiosa tampoco es complicado, sólo se necesita de disciplina, tiempo y mucha paciencia. En caso de que decidas ahorrar he aquí una lista de cosas que puedes hacer para iniciar:

a) Abre una cuenta de banco cuyo propósito sea exclusivo para el ahorro.

b) Márcate una meta de cuánto dinero quieres ahorrar al año y ten claro el porqué lo estás haciendo.

c) Establece una cantidad de dinero mensual para ahorrar con el fin de llegar a esa meta.

d) Lleva estricto control de tus cuentas con el fin de evitar gastos superfluos o innecesarios.

e) Divide todo el dinero ahorrado y establece un porcentaje para emergencias, a su vez destina otra parte de dinero para invertir.

f) El paso más importante de todos, una vez que consigas tu meta de ahorro no gastes todo el dinero.

El próximo viernes abordaremos una modalidad de inversión que puede dar buenos intereses y se ajusta a tus necesidades, los Fondos de Inversión.

Comentarios

Definitivamente el ahorrar nos puede causar una gran abstención en muchas ocasiones, pero es indudable aceptar que realizar gastos de contado nos evita posibles compilaciones. En México se debe crear una cultura de ahorro para que de este modo este proceso sea automático.

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